domingo, 13 de septiembre de 2026

Metrópoli. Lautaro Dores - Arte Argentino Metrópoli fue una influyente banda de pop rock y new wave argentina formada en 1982 en Buenos Aires. El grupo nació por iniciativa de Isabel de Sebastián y Ulises Butrón. En sus inicios también pasaron músicos como Richard Coleman y Celsa Mel Gowland. Su estilo combinaba melodías sofisticadas, estética urbana y letras de gran vigencia. Cemento de contacto (1985): Su primer álbum de estudio, que contó con participación de Pedro Aznar y tuvo gran éxito gracias a canciones como «Contractura» y «Muñecos uniformes». Viaje al más acá (1986): Su segundo disco, recordado por el clásico hit «Héroes anónimos». Separación y LegadoLa banda se disolvió a finales de los años 80 debido a proyectos personales y la partida de sus integrantes a otros grupos. A lo largo de los años se realizaron homenajes y retornos en vivo para celebrar su legado y recordar a Ulises Butrón.



 Metrópoli.

Lautaro Dores - Arte Argentino 

Metrópoli fue una influyente banda de pop rock y new wave argentina formada en 1982 en Buenos Aires. 

El grupo nació por iniciativa de Isabel de Sebastián y Ulises Butrón.

En sus inicios también pasaron músicos como Richard Coleman y Celsa Mel Gowland.

Su estilo combinaba melodías sofisticadas, estética urbana y letras de gran vigencia.

Cemento de contacto (1985): Su primer álbum de estudio, que contó con participación de Pedro Aznar y tuvo gran éxito gracias a canciones como «Contractura» y «Muñecos uniformes».

Viaje al más acá (1986): Su segundo disco, recordado por el clásico hit «Héroes anónimos». 

Separación y LegadoLa banda se disolvió a finales de los años 80 debido a proyectos personales y la partida de sus integrantes a otros grupos.

A lo largo de los años se realizaron homenajes y retornos en vivo para celebrar su legado y recordar a Ulises Butrón.

Juan Bautista Alberdi y Domingo Faustino Sarmiento. Lautaro Dores - Arte Argentino Representaron las dos visiones intelectuales y políticas más influyentes para la organización de la Argentina tras la caída de Juan Manuel de Rosas en 1852. Aunque ambos pertenecían a la Generación del 37 y buscaban modernizar el país bajo modelos disimiles, discrepaban profundamente en las prioridades y métodos para lograrlo.



 Juan Bautista Alberdi y Domingo Faustino Sarmiento.

Representaron las dos visiones intelectuales y políticas más influyentes para la organización de la Argentina tras la caída de Juan Manuel de Rosas en 1852. Aunque ambos pertenecían a la Generación del 37 y buscaban modernizar el país bajo modelos disimiles, discrepaban profundamente en las prioridades y métodos para lograrlo.

sábado, 12 de septiembre de 2026

C'est la Vie (canción de Robbie Nevil) Lautaro Dores - Arte Argentino Una obra que captura la rutina alienante del trabajo contemporáneo, el peso de la soledad urbana y los imprevistos cotidianos, enfrentándolos con una actitud desenfadada e irónica. Inspirada en la estética del clásico Synth-Pop de los 80 de Robbie Nevil, la pieza equilibra el desencanto del día a día —los turnos rotativos, las desilusiones amorosas y los pequeños colapsos diarios— con una paleta visual vibrante y dinámica que invita a la resiliencia instantánea. Elementos Clave de la Obra El Ritmo Urbano: Representación visual de la rutina ("punchin' in, punchin' out") a través de estructuras repetitivas y motivos gráficos de la vida industrial moderna. El Contraste Conceptual: La tensión entre la frustración de la alienación laboral y el desparpajo del estribillo "C'est la vie", plasmada mediante el choque visual de sombras melancólicas e influencias pop de alta intensidad. El Movimiento y la Catarsis: Una composición energética que transforma la desilusión en celebración, invitando a sacudirse el peso cotidiano para volver a empezar.













 C'est la Vie (canción de Robbie Nevil)

Una obra que captura la rutina alienante del trabajo contemporáneo, el peso de la soledad urbana y los imprevistos cotidianos, enfrentándolos con una actitud desenfadada e irónica. Inspirada en la estética del clásico Synth-Pop de los 80 de Robbie Nevil, la pieza equilibra el desencanto del día a día —los turnos rotativos, las desilusiones amorosas y los pequeños colapsos diarios— con una paleta visual vibrante y dinámica que invita a la resiliencia instantánea.
Elementos Clave de la Obra
El Ritmo Urbano: Representación visual de la rutina ("punchin' in, punchin' out") a través de estructuras repetitivas y motivos gráficos de la vida industrial moderna.
El Contraste Conceptual: La tensión entre la frustración de la alienación laboral y el desparpajo del estribillo "C'est la vie", plasmada mediante el choque visual de sombras melancólicas e influencias pop de alta intensidad.
El Movimiento y la Catarsis: Una composición energética que transforma la desilusión en celebración, invitando a sacudirse el peso cotidiano para volver a empezar.

jueves, 10 de septiembre de 2026

SELFIE TIME. Lautaro Dores - Arte Argentino & la hibridación de la imagen. Latex + Óleo matérico · Expresionismo figurativo · Pop Art · Fusión analógico-digital / Ciber - Punk. La obra de Lautaro Dores se desarrolla en un territorio de permanente contaminación entre lenguajes. Su pintura parte de una sólida estructura dibujística y de la tradición de la pintura, pero incorpora elementos provenientes de la historieta, la ilustración, el muralismo, el arte urbano y la cultura visual contemporánea. El resultado no es una suma de estilos, sino una hibridación de la imagen, donde diferentes tiempos y tecnologías conviven dentro de una misma superficie. El óleo matérico ocupa un lugar central en esta búsqueda. La materia no funciona únicamente como medio para representar una figura: adquiere presencia propia. La pincelada, el espesor, la acumulación y el gesto construyen una superficie física que conserva algo de la acción corporal del artista. El propio Dores ha señalado que aquello que lo atrae particularmente es la “sensualidad del trabajo con la materia”, entendiendo los modelos y las técnicas como instrumentos para llegar a la pintura misma. Su expresionismo figurativo parte del reconocimiento de la figura, pero evita una representación estrictamente descriptiva. El rostro, el cuerpo y los personajes aparecen atravesados por deformaciones, tensiones cromáticas y gestos intensificados. La figura deja entonces de ser solamente un objeto representado para convertirse en un vehículo de estados emocionales, memoria, identidad y experiencia urbana. La crítica vinculada a su obra ha destacado precisamente el uso de la distorsión expresiva y de intensos acentos cromáticos. A esto se suma una dimensión pop heredada de sus primeras experiencias con la historieta y la gráfica. Dores reconoce haber transitado el cómic, el action painting y el pop art, aunque manteniendo al expresionismo como una constante. Su lenguaje visual conserva, por ello, algo de la síntesis gráfica de la historieta: contornos, fragmentación, impacto cromático, personajes reconocibles y una comunicación inmediata de la imagen. La imagen como territorio híbrido Uno de los aspectos más interesantes de su producción contemporánea es la relación entre imagen analógica e imagen digital. En lugar de plantear una oposición entre pintura tradicional y tecnología, la obra puede entenderse como un espacio de intercambio: el dibujo puede originar una imagen digital; una fotografía puede convertirse en materia pictórica; una pintura puede ser digitalizada, intervenida, reproducida o nuevamente transformada. En este proceso, lo digital no necesariamente reemplaza a la pintura. La amplía. La imagen contemporánea aparece así como una estructura de capas: fotografía, dibujo, pintura, textura, reproducción, manipulación digital e inteligencia artificial pueden convertirse en diferentes momentos de una misma construcción visual. El interés no reside solamente en la herramienta utilizada, sino en cómo cada procedimiento modifica la percepción de la imagen anterior. Esta concepción encuentra un punto de contacto con una característica histórica de Dores: su recorrido entre disciplinas y soportes. Desde la historieta plástica y las tapas de discos, pasando por la pintura y el muralismo, hasta las prácticas visuales contemporáneas, su producción se ha construido sobre el desplazamiento permanente entre diferentes lenguajes. De la pintura a la imagen expandida En este sentido, el concepto de “hibridación de la imagen” permite pensar buena parte de la producción actual de Lautaro Dores. La pintura deja de ser solamente una superficie final para convertirse en un estado dentro de un proceso. Una imagen puede comenzar como fotografía, atravesar el dibujo, adquirir materia pictórica, transformarse digitalmente y regresar al universo de la pintura como una nueva representación. Lo analógico aporta materia, gesto, accidente y presencia física. Lo digital aporta multiplicidad, transformación, velocidad, reproducción y nuevas posibilidades de composición. Entre ambos mundos aparece una tercera zona: una imagen que ya no es completamente analógica ni completamente digital, sino híbrida. Esta perspectiva resulta especialmente significativa en el contexto actual, donde las tecnologías digitales y la inteligencia artificial modifican profundamente la producción y circulación de imágenes. Una lectura reciente sobre la obra de Dores justamente señala la coexistencia entre los fundamentos clásicos del dibujo y la pintura y los lenguajes provenientes de la cultura gráfica, el muralismo y las tecnologías emergentes. Una estética de la transformación La producción de Lautaro Dores puede entenderse entonces como una búsqueda constante de transformación de la imagen. No se trata de abandonar la tradición pictórica para ingresar en lo digital, ni de utilizar la tecnología como simple efecto contemporáneo. Se trata de poner ambos universos en tensión para producir una imagen nueva. El óleo matérico aporta corporeidad. El expresionismo aporta intensidad. El pop aporta síntesis e impacto. La historieta aporta línea y narrativa. El muralismo aporta dimensión pública y memoria. La imagen digital aporta mutabilidad. La tecnología contemporánea aporta nuevas posibilidades de construcción. Todos estos elementos convergen en una práctica donde la imagen se encuentra permanentemente haciéndose, deshaciéndose y volviendo a construirse. Así, la obra de Lautaro Dores puede ser pensada como una pintura expandida: una pintura que conserva el cuerpo, la materia y el gesto de la tradición, pero que simultáneamente acepta la circulación, fragmentación y transformación propias de la cultura digital. La imagen ya no tiene un único origen ni una única forma definitiva. Es materia, dibujo, fotografía, pintura, pantalla y memoria al mismo tiempo. Y precisamente en esa convivencia de lenguajes reside una de las posibilidades más fértiles de su propuesta contemporánea. LAUTARO DORES  Fuentes consultadas: Sitio oficial / Biografía de Lautaro Dores · Archivo y entrevistas de Lautaro Dores




 SELFIE TIME.

Lautaro Dores - Arte Argentino & la hibridación de la imagen.
Latex + Óleo matérico · Expresionismo figurativo · Pop Art · Fusión analógico-digital / Ciber - Punk.
La obra de Lautaro Dores se desarrolla en un territorio de permanente contaminación entre lenguajes. Su pintura parte de una sólida estructura dibujística y de la tradición de la pintura, pero incorpora elementos provenientes de la historieta, la ilustración, el muralismo, el arte urbano y la cultura visual contemporánea. El resultado no es una suma de estilos, sino una hibridación de la imagen, donde diferentes tiempos y tecnologías conviven dentro de una misma superficie.
El óleo matérico ocupa un lugar central en esta búsqueda. La materia no funciona únicamente como medio para representar una figura: adquiere presencia propia. La pincelada, el espesor, la acumulación y el gesto construyen una superficie física que conserva algo de la acción corporal del artista. El propio Dores ha señalado que aquello que lo atrae particularmente es la “sensualidad del trabajo con la materia”, entendiendo los modelos y las técnicas como instrumentos para llegar a la pintura misma.
Su expresionismo figurativo parte del reconocimiento de la figura, pero evita una representación estrictamente descriptiva. El rostro, el cuerpo y los personajes aparecen atravesados por deformaciones, tensiones cromáticas y gestos intensificados. La figura deja entonces de ser solamente un objeto representado para convertirse en un vehículo de estados emocionales, memoria, identidad y experiencia urbana. La crítica vinculada a su obra ha destacado precisamente el uso de la distorsión expresiva y de intensos acentos cromáticos.
A esto se suma una dimensión pop heredada de sus primeras experiencias con la historieta y la gráfica. Dores reconoce haber transitado el cómic, el action painting y el pop art, aunque manteniendo al expresionismo como una constante. Su lenguaje visual conserva, por ello, algo de la síntesis gráfica de la historieta: contornos, fragmentación, impacto cromático, personajes reconocibles y una comunicación inmediata de la imagen.
La imagen como territorio híbrido
Uno de los aspectos más interesantes de su producción contemporánea es la relación entre imagen analógica e imagen digital. En lugar de plantear una oposición entre pintura tradicional y tecnología, la obra puede entenderse como un espacio de intercambio: el dibujo puede originar una imagen digital; una fotografía puede convertirse en materia pictórica; una pintura puede ser digitalizada, intervenida, reproducida o nuevamente transformada.
En este proceso, lo digital no necesariamente reemplaza a la pintura. La amplía.
La imagen contemporánea aparece así como una estructura de capas: fotografía, dibujo, pintura, textura, reproducción, manipulación digital e inteligencia artificial pueden convertirse en diferentes momentos de una misma construcción visual. El interés no reside solamente en la herramienta utilizada, sino en cómo cada procedimiento modifica la percepción de la imagen anterior.
Esta concepción encuentra un punto de contacto con una característica histórica de Dores: su recorrido entre disciplinas y soportes. Desde la historieta plástica y las tapas de discos, pasando por la pintura y el muralismo, hasta las prácticas visuales contemporáneas, su producción se ha construido sobre el desplazamiento permanente entre diferentes lenguajes.
De la pintura a la imagen expandida
En este sentido, el concepto de “hibridación de la imagen” permite pensar buena parte de la producción actual de Lautaro Dores.
La pintura deja de ser solamente una superficie final para convertirse en un estado dentro de un proceso. Una imagen puede comenzar como fotografía, atravesar el dibujo, adquirir materia pictórica, transformarse digitalmente y regresar al universo de la pintura como una nueva representación.
Lo analógico aporta materia, gesto, accidente y presencia física.
Lo digital aporta multiplicidad, transformación, velocidad, reproducción y nuevas posibilidades de composición.
Entre ambos mundos aparece una tercera zona: una imagen que ya no es completamente analógica ni completamente digital, sino híbrida.
Esta perspectiva resulta especialmente significativa en el contexto actual, donde las tecnologías digitales y la inteligencia artificial modifican profundamente la producción y circulación de imágenes. Una lectura reciente sobre la obra de Dores justamente señala la coexistencia entre los fundamentos clásicos del dibujo y la pintura y los lenguajes provenientes de la cultura gráfica, el muralismo y las tecnologías emergentes.
Una estética de la transformación
La producción de Lautaro Dores puede entenderse entonces como una búsqueda constante de transformación de la imagen.
No se trata de abandonar la tradición pictórica para ingresar en lo digital, ni de utilizar la tecnología como simple efecto contemporáneo. Se trata de poner ambos universos en tensión para producir una imagen nueva.
El óleo matérico aporta corporeidad.
El expresionismo aporta intensidad.
El pop aporta síntesis e impacto.
La historieta aporta línea y narrativa.
El muralismo aporta dimensión pública y memoria.
La imagen digital aporta mutabilidad.
La tecnología contemporánea aporta nuevas posibilidades de construcción.
Todos estos elementos convergen en una práctica donde la imagen se encuentra permanentemente haciéndose, deshaciéndose y volviendo a construirse.
Así, la obra de Lautaro Dores puede ser pensada como una pintura expandida: una pintura que conserva el cuerpo, la materia y el gesto de la tradición, pero que simultáneamente acepta la circulación, fragmentación y transformación propias de la cultura digital.
La imagen ya no tiene un único origen ni una única forma definitiva.
Es materia, dibujo, fotografía, pintura, pantalla y memoria al mismo tiempo.
Y precisamente en esa convivencia de lenguajes reside una de las posibilidades más fértiles de su propuesta contemporánea.
LAUTARO DORES 
Fuentes consultadas: Sitio oficial / Biografía de Lautaro Dores · Archivo y entrevistas de Lautaro Dores

miércoles, 9 de septiembre de 2026

BIG IN JAPAN. Lautaro Dores - Arte Argentino la hibridación de la imagen Óleo matérico · Expresionismo figurativo · Pop · Fusión analógico-digital La obra de Lautaro Dores se desarrolla en un territorio de permanente contaminación entre lenguajes. Su pintura parte de una sólida estructura dibujística y de la tradición de la pintura, pero incorpora elementos provenientes de la historieta, la ilustración, el muralismo, el arte urbano y la cultura visual contemporánea. El resultado no es una suma de estilos, sino una hibridación de la imagen, donde diferentes tiempos y tecnologías conviven dentro de una misma superficie. El óleo matérico ocupa un lugar central en esta búsqueda. La materia no funciona únicamente como medio para representar una figura: adquiere presencia propia. La pincelada, el espesor, la acumulación y el gesto construyen una superficie física que conserva algo de la acción corporal del artista. El propio Dores ha señalado que aquello que lo atrae particularmente es la “sensualidad del trabajo con la materia”, entendiendo los modelos y las técnicas como instrumentos para llegar a la pintura misma. Su expresionismo figurativo parte del reconocimiento de la figura, pero evita una representación estrictamente descriptiva. El rostro, el cuerpo y los personajes aparecen atravesados por deformaciones, tensiones cromáticas y gestos intensificados. La figura deja entonces de ser solamente un objeto representado para convertirse en un vehículo de estados emocionales, memoria, identidad y experiencia urbana. La crítica vinculada a su obra ha destacado precisamente el uso de la distorsión expresiva y de intensos acentos cromáticos. A esto se suma una dimensión pop heredada de sus primeras experiencias con la historieta y la gráfica. Dores reconoce haber transitado el cómic, el action painting y el pop art, aunque manteniendo al expresionismo como una constante. Su lenguaje visual conserva, por ello, algo de la síntesis gráfica de la historieta: contornos, fragmentación, impacto cromático, personajes reconocibles y una comunicación inmediata de la imagen. La imagen como territorio híbrido Uno de los aspectos más interesantes de su producción contemporánea es la relación entre imagen analógica e imagen digital. En lugar de plantear una oposición entre pintura tradicional y tecnología, la obra puede entenderse como un espacio de intercambio: el dibujo puede originar una imagen digital; una fotografía puede convertirse en materia pictórica; una pintura puede ser digitalizada, intervenida, reproducida o nuevamente transformada. En este proceso, lo digital no necesariamente reemplaza a la pintura. La amplía. La imagen contemporánea aparece así como una estructura de capas: fotografía, dibujo, pintura, textura, reproducción, manipulación digital e inteligencia artificial pueden convertirse en diferentes momentos de una misma construcción visual. El interés no reside solamente en la herramienta utilizada, sino en cómo cada procedimiento modifica la percepción de la imagen anterior. Esta concepción encuentra un punto de contacto con una característica histórica de Dores: su recorrido entre disciplinas y soportes. Desde la historieta plástica y las tapas de discos, pasando por la pintura y el muralismo, hasta las prácticas visuales contemporáneas, su producción se ha construido sobre el desplazamiento permanente entre diferentes lenguajes. De la pintura a la imagen expandida En este sentido, el concepto de “hibridación de la imagen” permite pensar buena parte de la producción actual de Lautaro Dores. La pintura deja de ser solamente una superficie final para convertirse en un estado dentro de un proceso. Una imagen puede comenzar como fotografía, atravesar el dibujo, adquirir materia pictórica, transformarse digitalmente y regresar al universo de la pintura como una nueva representación. Lo analógico aporta materia, gesto, accidente y presencia física. Lo digital aporta multiplicidad, transformación, velocidad, reproducción y nuevas posibilidades de composición. Entre ambos mundos aparece una tercera zona: una imagen que ya no es completamente analógica ni completamente digital, sino híbrida. Esta perspectiva resulta especialmente significativa en el contexto actual, donde las tecnologías digitales y la inteligencia artificial modifican profundamente la producción y circulación de imágenes. Una lectura reciente sobre la obra de Dores justamente señala la coexistencia entre los fundamentos clásicos del dibujo y la pintura y los lenguajes provenientes de la cultura gráfica, el muralismo y las tecnologías emergentes. Una estética de la transformación La producción de Lautaro Dores puede entenderse entonces como una búsqueda constante de transformación de la imagen. No se trata de abandonar la tradición pictórica para ingresar en lo digital, ni de utilizar la tecnología como simple efecto contemporáneo. Se trata de poner ambos universos en tensión para producir una imagen nueva. El óleo matérico aporta corporeidad. El expresionismo aporta intensidad. El pop aporta síntesis e impacto. La historieta aporta línea y narrativa. El muralismo aporta dimensión pública y memoria. La imagen digital aporta mutabilidad. La tecnología contemporánea aporta nuevas posibilidades de construcción. Todos estos elementos convergen en una práctica donde la imagen se encuentra permanentemente haciéndose, deshaciéndose y volviendo a construirse. Así, la obra de Lautaro Dores puede ser pensada como una pintura expandida: una pintura que conserva el cuerpo, la materia y el gesto de la tradición, pero que simultáneamente acepta la circulación, fragmentación y transformación propias de la cultura digital. La imagen ya no tiene un único origen ni una única forma definitiva. Es materia, dibujo, fotografía, pintura, pantalla y memoria al mismo tiempo. Y precisamente en esa convivencia de lenguajes reside una de las posibilidades más fértiles de su propuesta contemporánea. LAUTARO DORES  Fuentes consultadas: Sitio oficial / Biografía de Lautaro Dores · Archivo y entrevistas de Lautaro Dores



 BIG IN JAPAN.

Lautaro Dores - Arte Argentino la hibridación de la imagen
Óleo matérico · Expresionismo figurativo · Pop · Fusión analógico-digital
La obra de Lautaro Dores se desarrolla en un territorio de permanente contaminación entre lenguajes. Su pintura parte de una sólida estructura dibujística y de la tradición de la pintura, pero incorpora elementos provenientes de la historieta, la ilustración, el muralismo, el arte urbano y la cultura visual contemporánea. El resultado no es una suma de estilos, sino una hibridación de la imagen, donde diferentes tiempos y tecnologías conviven dentro de una misma superficie.
El óleo matérico ocupa un lugar central en esta búsqueda. La materia no funciona únicamente como medio para representar una figura: adquiere presencia propia. La pincelada, el espesor, la acumulación y el gesto construyen una superficie física que conserva algo de la acción corporal del artista. El propio Dores ha señalado que aquello que lo atrae particularmente es la “sensualidad del trabajo con la materia”, entendiendo los modelos y las técnicas como instrumentos para llegar a la pintura misma.
Su expresionismo figurativo parte del reconocimiento de la figura, pero evita una representación estrictamente descriptiva. El rostro, el cuerpo y los personajes aparecen atravesados por deformaciones, tensiones cromáticas y gestos intensificados. La figura deja entonces de ser solamente un objeto representado para convertirse en un vehículo de estados emocionales, memoria, identidad y experiencia urbana. La crítica vinculada a su obra ha destacado precisamente el uso de la distorsión expresiva y de intensos acentos cromáticos.
A esto se suma una dimensión pop heredada de sus primeras experiencias con la historieta y la gráfica. Dores reconoce haber transitado el cómic, el action painting y el pop art, aunque manteniendo al expresionismo como una constante. Su lenguaje visual conserva, por ello, algo de la síntesis gráfica de la historieta: contornos, fragmentación, impacto cromático, personajes reconocibles y una comunicación inmediata de la imagen.
La imagen como territorio híbrido
Uno de los aspectos más interesantes de su producción contemporánea es la relación entre imagen analógica e imagen digital. En lugar de plantear una oposición entre pintura tradicional y tecnología, la obra puede entenderse como un espacio de intercambio: el dibujo puede originar una imagen digital; una fotografía puede convertirse en materia pictórica; una pintura puede ser digitalizada, intervenida, reproducida o nuevamente transformada.
En este proceso, lo digital no necesariamente reemplaza a la pintura. La amplía.
La imagen contemporánea aparece así como una estructura de capas: fotografía, dibujo, pintura, textura, reproducción, manipulación digital e inteligencia artificial pueden convertirse en diferentes momentos de una misma construcción visual. El interés no reside solamente en la herramienta utilizada, sino en cómo cada procedimiento modifica la percepción de la imagen anterior.
Esta concepción encuentra un punto de contacto con una característica histórica de Dores: su recorrido entre disciplinas y soportes. Desde la historieta plástica y las tapas de discos, pasando por la pintura y el muralismo, hasta las prácticas visuales contemporáneas, su producción se ha construido sobre el desplazamiento permanente entre diferentes lenguajes.
De la pintura a la imagen expandida
En este sentido, el concepto de “hibridación de la imagen” permite pensar buena parte de la producción actual de Lautaro Dores.
La pintura deja de ser solamente una superficie final para convertirse en un estado dentro de un proceso. Una imagen puede comenzar como fotografía, atravesar el dibujo, adquirir materia pictórica, transformarse digitalmente y regresar al universo de la pintura como una nueva representación.
Lo analógico aporta materia, gesto, accidente y presencia física.
Lo digital aporta multiplicidad, transformación, velocidad, reproducción y nuevas posibilidades de composición.
Entre ambos mundos aparece una tercera zona: una imagen que ya no es completamente analógica ni completamente digital, sino híbrida.
Esta perspectiva resulta especialmente significativa en el contexto actual, donde las tecnologías digitales y la inteligencia artificial modifican profundamente la producción y circulación de imágenes. Una lectura reciente sobre la obra de Dores justamente señala la coexistencia entre los fundamentos clásicos del dibujo y la pintura y los lenguajes provenientes de la cultura gráfica, el muralismo y las tecnologías emergentes.
Una estética de la transformación
La producción de Lautaro Dores puede entenderse entonces como una búsqueda constante de transformación de la imagen.
No se trata de abandonar la tradición pictórica para ingresar en lo digital, ni de utilizar la tecnología como simple efecto contemporáneo. Se trata de poner ambos universos en tensión para producir una imagen nueva.
El óleo matérico aporta corporeidad.
El expresionismo aporta intensidad.
El pop aporta síntesis e impacto.
La historieta aporta línea y narrativa.
El muralismo aporta dimensión pública y memoria.
La imagen digital aporta mutabilidad.
La tecnología contemporánea aporta nuevas posibilidades de construcción.
Todos estos elementos convergen en una práctica donde la imagen se encuentra permanentemente haciéndose, deshaciéndose y volviendo a construirse.
Así, la obra de Lautaro Dores puede ser pensada como una pintura expandida: una pintura que conserva el cuerpo, la materia y el gesto de la tradición, pero que simultáneamente acepta la circulación, fragmentación y transformación propias de la cultura digital.
La imagen ya no tiene un único origen ni una única forma definitiva.
Es materia, dibujo, fotografía, pintura, pantalla y memoria al mismo tiempo.
Y precisamente en esa convivencia de lenguajes reside una de las posibilidades más fértiles de su propuesta contemporánea.
LAUTARO DORES 
Fuentes consultadas: Sitio oficial / Biografía de Lautaro Dores · Archivo y entrevistas de Lautaro Dores

lunes, 7 de septiembre de 2026

Breve crítica de la serie QUARTZ CRISTALS. Lautaro Dores - Arte Argentino / Intervention /Arte digital / NFTs Estas obras proponen una relectura de la figura humana a través de una materialidad imposible: la criatura de cristal líquido. El cuerpo deja de ser una estructura estable y opaca para convertirse en un territorio de capas acuosas, transparencias, refracciones y espesores simultáneos. La superposición de membranas transparentes produce una percepción ambigua: el cuerpo parece estar contenido dentro del agua y, al mismo tiempo, constituido por ella. La figura conserva rasgos humanos reconocibles, pero su naturaleza se transforma en algo híbrido, tecnológico y casi extraterrestre. El cristal funciona así como una metáfora de una identidad contemporánea mutable, permeable y en permanente transformación. El contraste entre la transparencia del material y la presencia corporal genera una tensión visual particularmente potente. Las superficies líquidas capturan la luz, fragmentan el color y multiplican la imagen mediante reflejos y refracciones, haciendo que cada obra pueda ser entendida como una especie de escultura lumínica en movimiento congelado. En conjunto, la serie establece un diálogo entre arte figurativo, imaginario futurista, estética digital y exploración matérico-espacial. La intervención de la imagen pictórica original mediante una criatura de cristal líquido no busca simplemente representar un nuevo personaje, sino imaginar otra condición posible del cuerpo: un cuerpo que ya no tiene límites definidos y que existe entre lo sólido, lo líquido, lo orgánico y lo tecnológico. Lautaro Dores desarrolla así una poética de la transformación donde la transparencia no significa ausencia de materia, sino, por el contrario, una acumulación de capas invisibles que hacen visible aquello que normalmente permanece oculto.












 

Breve crítica de la serie QUARTZ CRISTALS.

Lautaro Dores - Arte Argentino   / Intervention /Arte digital / NFTs

 

Estas obras proponen una relectura de la figura humana a través de una materialidad imposible: la criatura de cristal líquido. El cuerpo deja de ser una estructura estable y opaca para convertirse en un territorio de capas acuosas, transparencias, refracciones y espesores simultáneos.

 

La superposición de membranas transparentes produce una percepción ambigua: el cuerpo parece estar contenido dentro del agua y, al mismo tiempo, constituido por ella. La figura conserva rasgos humanos reconocibles, pero su naturaleza se transforma en algo híbrido, tecnológico y casi extraterrestre. El cristal funciona así como una metáfora de una identidad contemporánea mutable, permeable y en permanente transformación.

 

El contraste entre la transparencia del material y la presencia corporal genera una tensión visual particularmente potente. Las superficies líquidas capturan la luz, fragmentan el color y multiplican la imagen mediante reflejos y refracciones, haciendo que cada obra pueda ser entendida como una especie de escultura lumínica en movimiento congelado.

 

En conjunto, la serie establece un diálogo entre arte figurativo, imaginario futurista, estética digital y exploración matérico-espacial. La intervención de la imagen pictórica original mediante una criatura de cristal líquido no busca simplemente representar un nuevo personaje, sino imaginar otra condición posible del cuerpo: un cuerpo que ya no tiene límites definidos y que existe entre lo sólido, lo líquido, lo orgánico y lo tecnológico.

 

Lautaro Dores desarrolla así una poética de la transformación donde la transparencia no significa ausencia de materia, sino, por el contrario, una acumulación de capas invisibles que hacen visible aquello que normalmente permanece oculto.

domingo, 6 de septiembre de 2026

Luis Federico Leloir. Lautaro Dores - Arte Argentino Int. /Arte digital / NFTs. (París, 6 de septiembre de 1906-Buenos Aires, 2 de diciembre de 1987) fue un médico, bioquímico y farmacéutico argentino que recibió el Premio Nobel de Química en 1970 por sus investigaciones sobre los nucleótidos de azúcar, y el rol que cumplen en la fabricación de los hidratos de carbono. Tras su hallazgo, se lograron entender de forma acabada los pormenores de la enfermedad congénita galactosemia. Formó parte del equipo de investigaciones de Bernardo Houssay.




 Luis Federico Leloir.

Lautaro Dores - Arte Argentino Int. /Arte digital / NFTs.
(París, 6 de septiembre de 1906-Buenos Aires, 2 de diciembre de 1987) fue un médico, bioquímico y farmacéutico argentino que recibió el Premio Nobel de Química en 1970 por sus investigaciones sobre los nucleótidos de azúcar, y el rol que cumplen en la fabricación de los hidratos de carbono. Tras su hallazgo, se lograron entender de forma acabada los pormenores de la enfermedad congénita galactosemia. Formó parte del equipo de investigaciones de Bernardo Houssay.