sábado, 29 de agosto de 2026

Bocetos como Territorio de Hibridación. Lautaro Dores - Arte Argentino Charles Baudelaire expresó una de las críticas más conocidas en El público moderno y la fotografía (1859), donde afirmaba que la fotografía sólo debía servir a la ciencia y jamás ocupar el lugar del arte. Sin embargo, la historia terminó demostrando exactamente lo contrario. Con el paso de las décadas aparecieron autores como Alfred Stieglitz, Edward Steichen, Man Ray, Paul Strand o Henri Cartier-Bresson, quienes desarrollaron un lenguaje visual autónomo que ya no imitaba la pintura sino que exploraba las posibilidades específicas del medio fotográfico. Hoy resulta impensable excluir a la fotografía de la historia del arte. Siglo XX: el rechazo al diseño y al arte digital Durante buena parte del siglo XX surgió una nueva división entre las llamadas Bellas Artes y las disciplinas proyectuales. El diseño gráfico, el diseño industrial, la ilustración, la publicidad e incluso la historieta fueron considerados por muchos sectores académicos como producciones "menores", debido a su vinculación con la industria y el mercado. Esta postura ignoraba que gran parte de las vanguardias históricas habían trabajado precisamente en la intersección entre arte, industria y comunicación visual. La Bauhaus ya había propuesto, desde 1919, la integración entre arte, técnica y producción industrial. Posteriormente, figuras como Moholy-Nagy defendieron que las nuevas tecnologías visuales debían incorporarse plenamente al pensamiento artístico. No obstante, la resistencia persistió durante décadas. Algo similar ocurrió con el arte digital. Desde los años sesenta comenzaron las primeras experiencias mediante computadoras.

Bocetos como Territorio de Hibridación.
Lautaro Dores - Arte Argentino
Charles Baudelaire expresó una de las críticas más conocidas en El público moderno y la fotografía (1859), donde afirmaba que la fotografía sólo debía servir a la ciencia y jamás ocupar el lugar del arte.
Sin embargo, la historia terminó demostrando exactamente lo contrario.
Con el paso de las décadas aparecieron autores como Alfred Stieglitz, Edward Steichen, Man Ray, Paul Strand o Henri Cartier-Bresson, quienes desarrollaron un lenguaje visual autónomo que ya no imitaba la pintura sino que exploraba las posibilidades específicas del medio fotográfico.
Hoy resulta impensable excluir a la fotografía de la historia del arte.
Siglo XX: el rechazo al diseño y al arte digital
Durante buena parte del siglo XX surgió una nueva división entre las llamadas Bellas Artes y las disciplinas proyectuales.
El diseño gráfico, el diseño industrial, la ilustración, la publicidad e incluso la historieta fueron considerados por muchos sectores académicos como producciones "menores", debido a su vinculación con la industria y el mercado.
Esta postura ignoraba que gran parte de las vanguardias históricas habían trabajado precisamente en la intersección entre arte, industria y comunicación visual.
La Bauhaus ya había propuesto, desde 1919, la integración entre arte, técnica y producción industrial.
Posteriormente, figuras como Moholy-Nagy defendieron que las nuevas tecnologías visuales debían incorporarse plenamente al pensamiento artístico.
No obstante, la resistencia persistió durante décadas.
Algo similar ocurrió con el arte digital.
Desde los años sesenta comenzaron las primeras experiencias mediante computadoras.





 

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