jueves, 29 de mayo de 2014

YACO una serie en elaboración de Lautaro Dores.

 


 El nombre yaco es de origen mapuche y significa saco de miel.



Sexo: Yaco - Varón nombre.

Origen: Yaco - mapuche nombre.

Significado: Yaco - Bolsa de cuero.




Yaco es una persona que concreta sus objetivos.No le gusta ser supervisado, le gusta liderar, y tiene el potencial para hacerlo. Le gusta tomar la iniciativa y tiene un gran poder de decisión, además de generar confianza y ser popular entre sus pares.




En la mitología griega, Yaco o Iaco (en griego antiguo Ἴακχος Iakkhos) es un epíteto de Dioniso, particularmente asociado con los misterios de Eleusis, donde era considerado un hijo de Zeus y Deméter. Yaco era el portador de la antorcha en ...la procesión desde Eleusis, siendo a veces considerado como el heraldo del «divino hijo» de la diosa, nacido en el Inframundo, y a veces el propio hijo de ésta. Se le llamaba «la estrella que lleva la luz de los misterios nocturnos», otorgándole posibles asociaciones con Sirio y Sothis.
La mención más famosa de Yaco es en Las ranas de Aristófanes, donde un coro de mystae (‘los que saben callar’, es decir, los iniciados) le invocan como un bullicioso bailarín en el prado, servido por las Cárites, que «lanzan antorchas» y es comparado con una estrella que trae la luz a la oscuridad de los ritos.1
La identificación de Yaco con Dioniso se demuestra en una variedad de fuentes. En un peán a Dioniso descubierto en Delfos, el dios es descrito como llamado Yaco en Eleusis, a donde «lleva la salvación».2 En su obra Antígona Sófocles llama al dios de los Misterios de Eleusis tanto Baco como Yaco.3
La palabra «Yaco» también aludía al grito ritual («¡Yaco, oh Yaco!») que acompañaba a la fiesta. En Las bacantes de Eurípides, según la traducción de Philip Vellacott, las bacantes gritan «para bailar, llamando al unísono al hijo de Zeus, “¡Yaco! ¡Bromio!”». Bromio es otro epíteto de Dioniso.
El nombre «Yaco» también aparecía en uno de los días de los Misterios: La escolta de Yaco del 20 de boedromion, cuando Yaco era tomado de su santuario en Atenas por un sacerdote y le llevaban, acompañado en solemne procesión por los iniciados hasta Eleusis, a 22 km de distancia.4 Cuando estaban cerca de la meta, debían atravesar un puente sobre el río Cefiso, donde eran insultados y empujados por la gente del pueblo. De esta forma se pretendía rememorar las dificultades que tuvo Deméter para encontrar a Kore (Perséfone). Tras estas penalidades se llegaba al santuario donde Yaco era acogido con gran júbilo y alegría y los iniciados bailaban en honor de las dos diosas.
 
 
 El numero del nombre Yaco es 1.
Según la numerología: El numero 1 para el nombre o expresión define a una persona ejecutiva, Yaco es una persona que concreta sus objetivos. No le gusta ser supervisado, le gusta liderar, y tiene el potencial para hacerlo. Le gusta tomar la iniciativa y tiene un gran poder de decisión, además de generar confianza y ser popular entre sus pares.

lunes, 12 de mayo de 2014

En el baul del cadillac por Lautaro Dores


Transitaba por la ruta que me llevaría a la casa de mis padres, a los cuáles no veía desde hacía un largo tiempo. Era la primera vez que iba por este camino y me pareció bueno, pues había pocos autos y podía ir ligero. El único inconveniente era que las estaciones de servicios estaban muy alejadas unas de otras, y un problema con el vehículo me significarían muchas horas de espera. Parecía una tarde que iba a ser soleada, sin embargo y sin previo aviso, comenzó a llover y un gran viento se levantó. Era tan fuerte que lograba mover el auto hacia un costado; incluso hasta tenía miedo de que me hiciera chocar con otro vehículo que venga del lado contrario. También hacía que se agiten las hojas de los árboles de tal manera que me mareaban y lograban desconcertarme. Pasaron los minutos; la lluvia se hizo más fuerte y ya no podía ver los letreros que pasaban a los costados. El manejar se me hacía cada vez más dificultoso e incluso el volante se me escapaba de las manos, como si el viento mismo condujera el auto hacia mi destino. El caer de las gotas de lluvia sobre el auto era tan intenso que no me dejaban escuchar ni siquiera el motor, entonces encendí la radio. Oí en las noticias que los vientos superaban los ciento veinte kilómetros por hora y por esto, decidí disminuir la velocidad. Creía que yendo más lento no tendría ningún problema conduciendo, pero me equivoqué. De repente un golpe seco se sintió sobre el parabrisas y un alarido retumbó, pero fue acallado rápidamente por la lluvia. El miedo me invadió, pues había atropellado a alguien. Frené y detuve el motor. Me quedé inmóvil en el auto; me pareció que pasaron unos minutos y miré hacia el parabrisas: había sangre, pero ninguna marca de un golpe... Mi mirada permanecía sobre la sangre. Parecía que la fuerte lluvia no quería que me olvide de que agonizaba alguien afuera, pues no lavaba la mancha. Abrí la guantera muy nervioso, tomé el impermeable y me lo puse. Jamás había tardado tanto en abrir la puerta del auto... tenía miedo de enfrentarme a la realidad. Ya afuera comencé a buscar a quien había atropellado, pero ni siquiera había rastros de que algo hubiera pasado allí. Estuve unos minutos recorriendo el lugar, pero no encontraba nada. ¿Podía ser que lo que atropellé se haya escapado? Regresé al automóvil y sorprendido, vi manchas de sangre sobre el asiento; pero rápidamente me tranquilicé, pues seguramente cuando abrí la puerta del auto las gotas sobre el parabrisas habían entrado. Encendí el vehículo y continué con mi camino. Me autoconvencí de que no podía haber sido una persona lo que había atropellado, pues nadie en su sano juicio estaría a merced de esta tormenta infernal ni tampoco en una ruta completamente vacía. Ya me sentía mejor, casi no estaba nervioso, pero no sabía que esto recién comenzaba... El auto se detuvo justamente cuando un aterrador rayo se disparó desde las nubes. Había combustible, las baterías estaban cargadas, el auto era nuevo... ¿Cómo es que se detuvo? Tampoco había forma de que arrancara, los intentos por hacerlo eran en vano. Me bajé del auto sin impermeable, pues no me importaba, igualmente estaba todo mojado. Logré llevar el auto fuera de la ruta y luego entré nuevamente. En ese momento decidí quedarme a dormir allí, pues ya oscurecía. Comenzaba a dormirme, pero un extraño ruido me despertó. La lluvia había parado y ya era de noche. Miré hacia el asiento trasero, pero no había nada, entonces me quedé atento, esperando otra vez ese ruido. Pasaron varios minutos y nuevamente se repitieron. Estaba desconcertado, me intrigaba saber de dónde provenían los ruidos y entonces decidí salir del vehículo.

La cumbiera intelectual por Lautaro Dores


La conocí en una bailanta todo apretado Nos tropezamos pero fui yo el que se puso colorado Era distinta y diferente su meneada Y un destello inteligente había en su mirada... Cuando le dije si quería bailar conmigo Se puso a hablar de Jung, de Freud y Lacan Mi idiosincracia le causaba mucha gracia Me dijo al girar la cumbiera intelectual Me dijo al girar... esa cumbiera intelectual... (“Jung, Freud, Simone de Beauvoir, Gothe, Beckett, Cosmos, Gershwin, Kurt Weill, Guggenheim...”) Estudiaba una carrera poco conocida Algo con ver con letra y filosofía Era linda y hechizera su contoneada Y sus ojos de lince me atravesaban Cuando intenté arrimarle mi brazo Se puso a hablar de Miller, de Anais Nin y Picasso Y si osaba intentar robarle un beso Se ponía a leer de Neruda unos versos Me hizo mucho mal la cumbiera intelectual No la puedo olvidar... a esa cumbiera intelectual (“Paul Klee, Ante Garmaz, Kandinsky, Diego, Fridha, Tolstoi, Bolshoi, Terry Gilliam, Shakespeare William...”) Si le decía “Vamos al cine, rica” Me decía “Veamos una de Kusturica” Si le decía “Vamos a oler las flores” Me hablaba de Virginia Wolf y sus amores Me hizo mucho mal la cumbiera intelectual No la puedo olvidar... a esa cumbiera intelectual... Le pedí que me enseñe a usar el mouse Pero solo quiere hablarme del Bauhaus Le pregunté si era chorra o rockera Me dijo “Gertrude Stein era re-tortillera” No la puedo olvidar... Yo no quiero que pienses tanto, cumbiera intelectual! Yo voy a rezarle a tu santo para que te puedas soltar... Para que seas más normal (Jarmusch, Cousteau, Cocteau, Arto, Maguy Marin, Twyla Tharp, Gilda, Visconti, Gismonti...) Aprendí sobre un tal Hesse y de un Thomas Mann Y todo sobre el existencialismo Alemán Y ella me sigue dando cátedra todo el día Aunque por suerte de vez en cuando su cuerpo respira Su cuerpo respira, su cuerpo respira Yo no quiero que pienses tanto, cumbiera intelectual Yo voy a rezarle a tu santo, para que seas más normal Para que te puedas soltar... Cumbierita, cómo la quiero...! Fuente: musica.com Letra añadida por yo_mycr Kevin Johansen

Indio Solari - serie Monstruos del Rock Argentino - el origen del rock en español.


Indio Solari Antes de subir al escenario que brindó ante casi 175.000 personas en la localidad de Gualeguaychu, Entre Ríos. Datos generales Nombre real Carlos Alberto Solari Nacimiento 17 de enero de 1949 (65 años) Origen Paraná, Entre Ríos, Argentina[1] [2] [3] [4] Hijos Bruno Solari Información artística Otros nombres Indio Género(s) Rock Período de actividad 1975 hasta la actualidad Discográfica(s) Wormo Del Cielito Patricio Rey Discos Artistas relacionados Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota Los fundamentalistas del aire acondicionado Skay Beilinson Carlos Alberto "Indio" Solari, (Paraná[1] [2] [3] [4] , Entre Ríos, Argentina, 17 de enero de 1949) es un músico, compositor y cantante argentino y uno de los fundadores, junto con Skay Beilinson, del disuelto grupo Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota. Su voz y el uso de metáforas en sus letras lo convirtieron en un icono de la contracultura en la escena del rock argentino. Su imagen está caracterizada por la prácticamente nula aparición pública, concediendo entrevistas únicamente mediante la radiocomunicación. La única aparición televisada de Los Redondos se realizó en una conferencia en agosto de 1997, luego de un recital suspendido en Olavarría.[5] En 1995 recibió un Premio Konex - Diploma al Mérito como uno de los mejores cantantes de la década en la Argentina. Tras la disolución de Los Redondos en 2001, comenzó una pausa que se prolongó hasta 2004 cuando junto a Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado presentaron su primer álbum solista, El tesoro de los inocentes. En el 2007 Porco rex salió a la venta, en 2010 lanzó El perfume de la tempestad y el 11 de diciembre de 2013, salió a la venta Pajaritos, bravos muchachitos su más reciente trabajo discográfico.

Andres Calamaro - Serie: Monstruos del Rock argentino - el origen del rock en español.


Andrés Calamaro (Buenos Aires, 22 de agosto de 1961) es un cantante, compositor y productor discográfico argentino. A lo largo de su carrera ha pertenecido a bandas como Los Abuelos de la Nada y Los Rodríguez, teniendo también una destacada carrera como solista. Ha vivido a lo largo de su vida alternando entre Buenos Aires y Madrid.Calamaro recibe su primer instrumento, un bandoneón, a los ocho años.[1] Dos años después compone su primera canción, «La chica del paraguas». Desde los trece años se vuelca con la guitarra eléctrica y al piano, instrumento que aprende a tocar junto a su maestro Oswaldo Calo.[2]

Fito Paez Serie: Monstruos del rock argentino - el origen del rock en español.


Rodolfo Fito Páez (Rosario, 13 de marzo de 1963),[2] [3] es un compositor, cantautor, y pianista argentino, integrante de la llamada Trova rosarina,[4] y uno de los más importantes exponentes del rock argentino. Además ha incursionado como cineasta[5] [6] y guionista. Con más de 30 años de trayectoria solista su obra musical está compuesta por 20 álbumes de estudio, 1 maxi single, 4 álbumes en directo, 3 DVD, 12 álbumes recopilatorios y numerosas colaboraciones junto a destacados artistas internacionales. Luego de una primera etapa underground aclamada por la crítica, el artista logró su definitiva proyección internacional a principio de los años noventa cuando publicó los álbumes El amor después del amor (1992) y Circo beat (1994), que se convirtieron en grandes éxitos comerciales, vendiendo entre ambos más de un millón de copias. Ha logrado innumerables reconocimientos y cinco premios Grammy Latinos. Los dos primeros los conquista en el año 2000 como «mejor cantante masculino de rock» por su álbum Abre (1999) y «Al lado del camino» como mejor canción de rock. Entre 2007 y 2009 recibió tres Grammy consecutivos y en categorías diferentes: «mejor álbum de rock vocal», por El mundo cabe en una canción, «mejor álbum de cantautor del año» por Rodolfo y mejor álbum vocal pop masculino, por su disco No sé si es Baires o Madrid. También la Fundación Konex le otorgó en 1995 el Premio Konex de Platino como «mejor compositor de rock de la década en Argentina». Luego, en 2005, obtuvo el Premio Konex - Diploma al Mérito como uno de los «cinco mejores compositores de rock de la década».

Charly Garcia - Serie: Monstruos del Argentino - el origen del rock en español.


Carlos Alberto García (Buenos Aires, 23 de octubre de 1951), conocido por su seudónimo Charly García, es uno de los más influyentes y reconocidos intérpretes, compositores y productores argentinos, sudamericanos e internacionales de rock. Considerado una de las figuras fundamentales de la música contemporánea argentina, tanto por su talento como por su personalidad, fundó dos de las bandas más importantes del rock argentino, Sui Géneris y Serú Girán, y la banda de culto "La Máquina de Hacer Pájaros", y tiene una amplia carrera como solista. Con 41 discos grabados, más otros participando como músico invitado de diferentes artistas y en diferentes épocas, García es considerado uno de los íconos del rock argentino y latino.




Es uno de los pioneros del rock en español en América Latina, y fue una de las voces de la conciencia argentina durante el gobierno militar (1976-1983). Además de su carrera como músico, García también incursionó en la pintura, y en la actuación, al interpretar a un enfermero en la película Lo que vendrá de 1988, por la cual ganó un premio durante su estadía en Nueva York. García también es recordado por ser un personaje polémico: ha estado internado por adicción a las drogas varias veces y ha protagonizado varios escándalos dentro y fuera del escenario.



A lo largo de su trayectoria ha ganado diversos premios como el Grammy a la Excelencia Musical en Las Vegas, otorgado por la Academia Latina de la Grabación, que entrega los Premios Grammy Latinos; el Premio a la Trayectoria en la entrega de los Premios Clarín Espectáculos 2009 y el Premio Konex en varias oportunidades, incluyendo el de platino en 1985 como «mejor instrumentista» / «conjunto de rock» de la historia en Argentina. En 2010 fue declarado ciudadano ilustre de la ciudad de Buenos Aires por la Legislatura.



Luis Alberto Spinetta -Serie Montruos del Rock Argentino- el origen del rock en español.

Luis Alberto Spinetta (Buenos Aires, 23 de enero de 1950 - 8 de febrero de 2012), conocido como El Flaco, fue un cantante, guitarrista, poeta, escritor, compositor argentino de rock, considerado uno de los más importantes y respetados músicos en su país. La gran riqueza y complejidad instrumental, lírica y poética de sus obras le valió el reconocimiento en Latinoamérica y el mundo entero. Es considerado uno de los padres del rock argentino. Fue líder de los grupos Almendra, Pescado Rabioso, Invisible, Spinetta Jade y Spinetta y los Socios del Desierto. En su obra hay influencia de escritores, filósofos, psicólogos y artistas plásticos como Rimbaud, Van Gogh, Dalí, Escher, Lü Dongbin, Jung, Freud, Nietzsche, Foucault, Deleuze, Sartre, Castaneda y Artaud, así como de las culturas de los pueblos originarios americanos y de Oriente. En 2005 obtuvo el Premio Konex de Platino como el más destacado Solista Masculino de Rock de la década en la Argentina, mismo premio que ganó en 1995 como Cantante Masculino de Rock y 1985 como Autor/Compositor de Rock. En 2009, ganó el Gardel de Oro, el más importante del país en lo musical. Su álbum Artaud, fue considerado por la revista Rolling Stone como el mejor de la historia del rock argentino.[1] Además, otros ocho de sus álbumes fueron incluidos también en la lista de los 100 mejores (Almendra I, Pescado 2, Kamikaze, El jardín de los presentes, Almendra II, La la la con Páez, Invisible y Bajo Belgrano).[1] Su canción «Muchacha (ojos de papel)» fue considerada en 2002 por la revista Rolling Stone y la cadena MTV como la segunda mejor canción de todos los tiempos del rock argentino y la 28.ª del rock hispanoamericano, por el sitio Rock en las Américas.[2] [3] Las siguientes canciones de su autoría también han sido consideradas entre las 100 mejores del rock argentino: «El anillo del Capitán Beto», «Maribel se durmió», «Me gusta ese tajo», «Cantata de puentes amarillos», «Rutas argentinas», «El monstruo de la laguna», «Canción para los días de la vida», «Resumen porteño» y «Seguir viviendo sin tu amor» (Rolling Stone-MTV y Rock.com.ar).[2] [4] En 2009 festejó sus 40 años de trayectoria con un mega recital titulado Spinetta y las Bandas Eternas, durante cinco horas y media de concierto ante 40 mil personas en el estadio de Vélez Sarsfield. Allí reunió a las bandas de toda su carrera y a los más grandes y principales músicos de rock de la Argentina. Un año más tarde, fue considerado el recital de la década. Falleció a los 62 años. Sus cenizas fueron arrojadas al Río de la Plata, siguiendo la última voluntad del músico, al lado del Parque de la Memoria de Buenos Aires construido para recordar a los desaparecidos en la última dictadura militar.[5]
http://www.spinettacual.com.ar/